ChatGPT Ads ha alcanzado una tasa de ejecución (run rate) de 1.000 millones de dólares en ingresos anualizados en menos de 200 días desde su lanzamiento. Este rápido crecimiento se ha visto impulsado por la expansión de su plataforma de publicidad de autoservicio (Ads Manager), la cual se abrió recientemente a pequeñas y medianas empresas en nuevas regiones estratégicas como India, Europa, Oriente Medio y el Norte de África.
El modelo publicitario de OpenAI se diferencia de los motores de búsqueda tradicionales al integrarse directamente en las conversaciones activas de los usuarios en lugar de mostrarse en páginas de resultados independientes (SERPs). La premisa central de OpenAI es posicionar los anuncios en el momento exacto en que las personas están tomando decisiones, como comparar productos, planificar reformas del hogar o evaluar cambios de carrera.
Inicialmente, el servicio comenzó mediante un modelo de ventas gestionadas a través de agencias y socios directos. Hoy en día, la red comercial cuenta con más de 50 socios tecnológicos y de medición, permitiendo que la plataforma esté disponible en más de 40 países. Con la introducción de Ads Manager, las pymes han ganado un peso significativo en los ingresos publicitarios totales, impulsando además una internacionalización progresiva donde los anunciantes fuera de Estados Unidos representan una cuota cada vez mayor del negocio.
Desde el punto de vista técnico y metodológico, la segmentación publicitaria se basa principalmente en el contexto de la conversación en curso. Sin embargo, dependiendo del país y de la configuración de privacidad del usuario, el sistema también puede utilizar el contexto general de uso previo e intereses compartidos para personalizar los anuncios.
OpenAI sostiene que su sistema respeta la privacidad: los anuncios se identifican claramente con etiquetas, se presentan separados de las respuestas generadas por la IA, no influyen en el contenido de las respuestas del modelo y los anunciantes no tienen acceso directo a las conversaciones privadas de las personas.
Entorno regulatorio
La Comisión Europea ha designado oficialmente a ChatGPT como un Motor de Búsqueda en Línea de Gran Tamaño (VLOSE, por sus siglas en inglés) bajo la Ley de Servicios Digitales (DSA), tras haber declarado más de 45 millones de usuarios mensuales activos en la UE. Esta clasificación otorga a OpenAI un plazo de cuatro meses (hasta enero de 2027) para cumplir con auditorías, evaluaciones de riesgo sistémico y estándares reforzados de supervisión junto con el regulador irlandés (Coimisiún na Meán).
Entre los principales aciertos de la campaña de ChatGPT Ads, está la monetización rápida, pues el hecho de alcanzar USD 1.000 millones en el lapso mencionado demuestra una adopción masiva por parte de marcas de todos los tamaños y la escalabilidad del producto.

También se destaca el hecho de mostrar sugerencias e hipervínculos dentro del flujo conversacional natural le permite captar la intención de compra con alta relevancia sin interrumpir agresivamente la experiencia de navegación. Por otra parte, la apertura de Ads Manager en mercados clave reduce la dependencia de contratos de agencias y permitie el ingreso masivo de pequeñas y medianas empresas.
Del lado de los retos, para OpenAI y ChatGPT Ads, está el creciente escrutinio regulatorio y de cumplimiento de la DSA en la UE, pues tras ser clasificado como VLOSE por la Comisión Europea, OpenAI deberá mitigar riesgos sistémicos, tales como contenido ilegal, tópicos que están bajo constante supervisión oficial.
Mantenimiento de la confianza y privacidad del usuario: Mantener la separación estricta entre el contenido patrocinado y las respuestas objetivas del chatbot es vital para evitar acusaciones de sesgo comercial en el modelo.
También se impone una adaptación a normativas locales complejas, debido a la rápida expansión hacia más de 40 países, que obliga a OpenAI a adaptar su producto a marcos normativos fragmentados en materia de privacidad y publicidad digital.


