El mercado latinoamericano de smartphones atraviesa tiempos difíciles: cae 12% en Q1

El mercado de teléfonos inteligentes en América Latina está pasando por momentos complicados. Según un reciente análisis de la firma Omdia, las ventas de smartphones en la región cayeron un 12% en el segundo trimestre de 2026, llegando a solo 30.3 millones de unidades.

La principal razón detrás de esta caída tiene que ver con el aumento en los costos de la memoria DRAM y NAND, que se trasladan a los precios de venta al público. Esto afecta especialmente la demanda de dispositivos de baja gama. Es decir, si los componentes del teléfono se encarecen, ese incremento terminó llegando al precio de venta.

De acuerdo al reporte de Omdia los fabricantes y distribuidores habían intentado amortiguar este impacto en el primer trimestre mediante envíos adelantados y reservas de inventario. Es decir, trataron de proteger a los consumidores comprando componentes por adelantado cuando estaban más baratos. Sin embargo, estas protecciones se debilitaron en el segundo trimestre, exponiendo una mayor presión en el extremo inferior del mercado, mientras que los segmentos de gama media, alta y premium permanecieron más resilientes.

Los más afectados: los teléfonos económicos

La situación golpeó con más fuerza a quienes buscan teléfonos más económicos. Los despachos de smartphones con precio inferior a $100 cayeron un impresionante 72% año tras año, y prácticamente desaparecieron del mercado. La categoría de $100 a $300 disminuyó un 6%, y siguió siendo el segmento de volumen dominante, con un 61% de los despachos totales.

Por el contrario, los dispositivos con precio superior a $500 vieron crecer su participación al 18% de los despachos totales, contribuyendo con un notable 51% al valor del mercado de smartphones en la región. Esto significa que aunque se venden menos teléfonos en general, los de mayores ventas son más caros.

De acuerdo al análisis de Omdia, el impacto en el bolsillo del consumidor es evidente: el precio promedio de venta en la región aumentó un 25% en comparación con el año anterior.

Samsung, el más favorecido

No todo son malas noticias para todos. Samsung se mantuvo como el mayor proveedor de smartphones de América Latina, con el despacho de 12 millones de unidades. Esto representa un aumento del 9% interanual, con lo cual Samsung incrementa su participación al 39%, el nivel más alto desde el primer trimestre de 2022.

¿Cómo lo logró Samsung? Su crecimiento fue liderado por los modelos Galaxy A07 y A17 de nivel básico y los A37 y A57 de gama media, apoyados por la relativamente menor exposición de Samsung a la escasez de componentes de memoria y sus sólidas relaciones con los canales de distribución.

Samsung y Apple fueron los más favorecidos en ventas en América Latina, durante el segundo trimestre.

Dentro de América Latina, Centroamérica fue la subregión más golpeada. Los envíos de smartphones cayeron un 22% en el segundo trimestre de 2026, reflejando la fuerte dependencia de esta área en teléfonos de bajo costo. Los smartphones con precio inferior a $300 representaron el 84% de los envíos en 2025, lo que dejó al mercado particularmente vulnerable a los aumentos de costos.

Perspectivas sombrías para el resto del año

Las proyecciones no son muy alentadoras. Omdia ahora pronostica que el mercado de smartphones de América Latina declinará un 16% en 2026 comparado con 2025, y se espera que la contracción se profundice en la segunda mitad del año.

Los dispositivos de nivel básico continuarán enfrentando presión por precios más altos y especificaciones limitadas, con la competencia también intensificándose en los segmentos de gama media y media-alta.

Dado que las configuraciones y referencias de productos para el resto del año ya están en gran medida determinadas, cualquier fluctuación en los costos de memoria es poco probable que revierta la caída anticipada en la segunda mitad del año.

En resumen, el mercado latinoamericano de smartphones está atravesando una transformación significativa. Los teléfonos muy baratos están desapareciendo, los precios están subiendo en todos los segmentos, y los consumidores se están viendo obligados a pagar más por dispositivos similares o a optar por modelos de gama más alta con opciones de financiamiento. Las empresas, por su parte, están teniendo que repensar sus estrategias, fortalecer sus cadenas de suministro y ajustar sus catálogos de productos para adaptarse a esta nueva realidad del mercado.